SER PERIODISTA

LA VIDA Y LEGADO DE CARLOS M. CASTAÑEDA

Varios periodistas que conocieron bien su trayectoria, destacan la importancia que tuvo Castañeda en el desarrollo del periodismo en Puerto Rico y en las Américas y narran, en interesantes anécdotas, lo que para este gran Maestro significaba ser periodista. 

El escritor y columnista Carlos Alberto Montaner y Lillian Castañeda, esposa de Castañeda por 45 años, colaboran en un recuento de una vida por y para el periodismo. 

El escritor puertorriqueño Edgardo Rodríguez Juliá analiza la importancia e influencia que tuvo Castañeda, no sólo en el ámbito periodístico sino también en la sociedad puertorriqueña de su días. 

El prólogo es de Luís Alberto Ferré Rangel, director de El Nuevo Día de San Juan, Puerto Rico, periódico al que Castañeda estuvo ligado durant
e más de 30 años. 





"La palabra tiene fuerza, color y sabor. Su raíz está en el alma del idioma". --CARLOS M. CASTAÑEDA

FUNDACIÓN EDUCATIVA

CARLOS M. CASTAÑEDA 

De la conferencia "Ser periodista" que le da nombre al libro y que fue dictada por Carlos M. Castañeda en San Juan, Puerto Rico, el 22 de marzo de 1997:

Ser periodista exige honestidad profesional. Hay que empezar por despojarse de prejuicios personales e ideológicos. Despojarse de ideas preconcebidas...

Ser periodista exige responsabilidad e integridad. Responsabilidad como profesional, integridad como hombre o mujer..hay que tener conciencia del daño que puede ocasionarse con el uso ligero de una cita inexacta o fuera de contexto, o la tergiversación de una confidencia contenida en un informe privado. Hay que sentir respeto por quienes confían en el periodista y respeto por el lector que lee la pieza periodística...

Ser periodista exige una valoración ética. El concepto de la libertad y dignidad plena del hombre...

...Ser periodista exige tener un sentido de misión...Hay que verlo con una vocación de servicio. Servicio al ideal democrático de la sociedad occidental...La misión de cuestionar, de servir de foro de ideas, de despertar la sensibilidad social, de contribuir a mejorar la convivencia en libertad.

...Ser periodista exige sentir pasión profesional. Porque hay implícita una "misión" a realizar, el periodista está requerido a sentir y vivir su profesión. Cuando se adopta esta profesión está contrayéndose un compromiso social... Requiérese de un celo profundo, de una vida entregada a un trabajo con una meta de excelencia.

...El escritor Gabriel García Márquez definía recientemente al periodismo como "el mejor oficio del mundo". Para mí, que lo he hecho vida y pasión por casi 50 años, pudiera decir que si creyera en la reencarnación, si volviera a nacer mañana, volvería a ser periodista. Pero como no creo en la reencarnación, pero sí, dentro de una concepción filosófica existencial, en la vida superior, les diría que desde hace años planeo un periódico en el cielo con las noticias de la Tierra que una legión de ángeles repartirá por los confines celestiales.



De "El periódico de excelencia", conferencia dictada por Carlos M. Castañeda en Miami, el 7 de junio de 2001:

Hay que hallar el origen de la crisis de la lectura de los periódicos en la complacencia, la burocratización de los viejos diarios y las modernas cadenas de periódicos. Dentro de la sociedad en que vivimos, los diarios son negocios, pero no fabricas de butifarras. Deben ser fuertes económicamente para garantizar su independencia editorial y empresarial, disponer de recursos para servir mejor a sus "lectores y cumplir la función social que le corresponde en la sociedad contemporánea. Pero cuando los diarios se convierten únicamente en máquinas de hacer dinero, se sienten muy poderosos, muestran una tendencia a olvidar su misión social, el propósito editorial primero, en que se fundamentó el éxito de la publicación. Muchas veces, con las bienandanzas económicas, el periódico deja de llenar la necesidad que satisfizo en los primeros días. Como se ha dicho muchas veces se confunde el "bottom line" con el "headline." Pierden el compromiso con los lectores. Dejan de hablar por ellos. En sus modernos palacetes de cristales y hormigón, donde atesoran la tecnología "milagrosa", creen poder suplantar con maquinaria y teóricos de discutibles técnicas empresariales, la chispa creadora del genio que les dio vida y razón de ser: el otrora periódico vigoroso se convierte en un "tigre de papel".

Un periodismo de excelencia exige un mejor uso de las palabras. Titulares con la fuerza o la informalidad del idioma, según sea el drama o el humor que sugiera la noticia. Por sobre todo, informaciones confiables, precisas, al punto, sin excesos de palabrería. Escritas con corrección y concisión.



​De "El titular periodístico", conferencia dictada el 17 de abril de 1998 por Carlos M. Castañeda:

El titular periodístico pudiera definirse como un compendio de la noticia que encabeza, destinado a atraer el ojo del lector, a despertar su interés por la lectura de la información que somete el diario. Requiere de fuerza en el verbo y en las palabras, necesita de sabor, color y olor en su redacción.

La función fundamental es "mercadear" la noticia, "vender" la información, ya sea el titular de primera plana o un titular de páginas interiores. Necesita "chispa" para suscitar interés de compra y promover la lectura en el rastreo de titulares que, página a página, hace el comprador de cada edición.


De "En la cuna del idioma" columna publicada en EL NUEVO HERALD el 2 de diciembre de 2002 en ocasión del viaje de Castañeda a San Millán de la Cogolla, la Rioja, España, para asistir a un encuentro de periodistas hispanos para hablar del idioma español en en el mundo:

Hay que dejar atrás el camino francés de los peregrinos a Santiago de la Europa medieval y adentrarse por el valle del Ebro a la serenidad de las colinas riojanas. Por esta época, la tierra muestra sus venas abiertas por las navajas de las máquinas del campo y el paisaje está compuesto de parcelas de tierras en marrón, ocre y negro, listas para la siembra de la cosecha de cereales y hortalizas. Una brisa fresca de otoño acaricia las encinas y los chopos que se alzan en el apacible horizonte, inspirando a la meditación...

...Como una manifestación de la cultura, no de la fuerza, el idioma es el principal basamento de la identidad de los pueblos. Pensar, sentir y amar se hace en la lengua madre, porque el dominio de la palabra precisa la expresión del pensamiento, la sensibilidad y la pasión de las emociones. Barre con las fronteras, forja una visión de la vida y unos valores frutos de una misma cultura. Crea un determinado sentimiento de solidaridad entre los pueblos...

...Cuando se vive en la frontera del idioma, a la sombra de una lengua dinámica y poderosa, hay que encarar el reto de aprender el léxico ajeno para enriquecerse uno mismo con el mejor conocimiento de la nueva sociedad, pero también se plantea la urgencia de la preservación del idioma que imparte la identidad cultural, con el cual aprendemos a orar a nuestro Dios y a amar a nuestras mujeres.



De "El hombre que inventó el DIARIO UNO", por Jaime Correas

...Porque Carlos fue no sólo uno de los periodistas más notables que dio el continente y nuestra lengua, sino un maestro dedicado, paciente, amoroso. Después de aquella primera etapa en la fundación de UNO, volvió varias veces a Mendoza a ocuparse de su "muñeco"y siempre lo hizo con envidiable entusiasmo. Llegaba a la mañana y era el último en irse de la redacción a la noche, aun cuando triplicaba en edad a muchos de los periodistas que habían estado en los distintos turnos...

...Carlos tenía ideas para todo dentro de un diario y las transmitía con enorme fuerza. Era un conocedor integral del negocio periodístico...

...concibió un foro abierto a las más diversas opiniones sobre el porvenir político y social de nuestro pueblo. Las columnas de El Nuevo Día han sido lugar de convocatoria de todo el espectro político puertorriqueño, caribeño y latinoamericano...


...En la sección titulada Perspectiva se inauguró un espacio ensayístico que por años fue lugar de indagación, a profundidad, de los más importantes asuntos de nuestro ámbito político.


De "Carlos M. Castañeda: el nuevo periodismo en Puerto Rico", por Edgardo Rodríguez Juliá

Él era uno de esos editores que comprendía al vuelo el potencial de una buena nota cuando el reportero iba en la mitad de su explicación. Entonces lo interrumpía, abría sus ojos azules, con esa emoción por la primicia que nunca perdió, y dejaba salir un "huuuuu"... como preámbulo para su bendición de la idea.

Pero si en medio de la laboriosa venta de la historia por parte del redactor, descubría que no tenía ningún interés, fruncía el ceño y sepultaba la propuesta o la congelaba por un tiempo con una explicación demoledora...

Con Carlos M. Castañeda murió una escuela de periodismo que mezcló lo mejor del pasado y respondió a los lamentos mercantiles del presente. Del pasado tenía esa mente transoceánica que contrasta con el mundo comarcal de algunos editores jóvenes y del presente impuso el afán, diría más bien la obsesión, por la brevedad y el impacto de las noticias...


De "El arte fascinante de vender periódicos", por Gerardo Reyes

Como un maestro consumado que organiza con su batuta el desconcierto de varios instrumentos y lo convierte en una melodía reconocible, Castañeda imponía orden en medio del caos, armonizaba las discordias, jerarquizaba los planteamientos, le daba forma a lo impreciso. Y todo ello lo hacía mientras por su oficina, cuyas puertas permanecían siempre abiertas, entraban los grandes -- y los pequeños -- del país y del periódico; mientras le traían noticias urgentes del cable y artículos ya "levantado" para su revisión; mientras daba órdenes y examinaba emplanajes; mientras rebuscaba en las montañas de papeles de encima de su escritorio y encontraba, milagrosamente, aquello que precisaba; mientras --en fin-- "vestía el muñeco", como solía él llamar la edición final...

La energía que comunicaba su persona contagiaba al periódico y, a través de él, al país entero. Castañeda rompió los moldes tradicionales del periodismo puertorriqueño de muchas maneras: propiciando un diseño ágil y llamativo...convirtiendo al periódico en un espacio de debate y discusión e incorporando a él temas de la vida cotidiana que antes no aparecían en la prensa.


De "El último gran periodista latinoamericano", por Carmen Dolores Hernández

Carlos disfrutaba el diseño, se divertía con él, lo hacía de una manera limpia y balanceada, exacta y fluida. Era un deleite verlo en acción, diseñando páginas y páginas, lo mismo de guerra que de modas, de política que de arte, pero sobre todo, su creación mayor, las páginas centrales. El banquete del día. Escoger primero la foto que daría el diseño del resto de los elementos. Jugar con las fotos horizontales y verticales, verlo "cropear"; las fotos a su antojo de maestro, desechando lo inútil y vano, ampliando la foto si era mala, o reduciendo un paisaje a dos columnas, y ampliando unos ojos a cuatro, jugando con el blanco para darle el espacio de aire necesario, nunca de más, nunca de menos. Era tal la maestría de su obra que el diseño quedaba perfectamente equilibrado, exquisitamente hermoso, estéticamente noticioso. El texto en su justa medida en contrapeso con la obra gráfica.


De "El diseño de periódicos", por Gloria Leal

...Con Castañeda al mando, la foto pasó a un primer plano. Con las fotos, Carlos dejó ver claramente lo que se pretendía, diseñó y dio lecciones de periodismo moderno. Una foto podía expresar la posición del periódico tanto como cualquier titular o reportaje. Una foto bien lograda recogía no sólo el valor de la noticia, sino el sentido de la denuncia, el malestar del pueblo, la alegría del triunfo, la vergüenza de la derrota. Más de una vez protestó un gobernante por la foto publicada, captada en un mal momento producto de una reacción, copia fiel de una situación, testigo insoslayable de una verdad. Una foto y su tamaño transmitiría justamente lo que el director quería comunicarle al lector.


De "Carlos M. Castañeda y el uso de la fotografía", por Gloria Leal

La intuición periodística es esa mirada rápida sobre una persona o sobre un hecho y ser capaz de adivinar si el lector tiene interés en conocerlos. Un gran director no es aquel que puede escribir un buen editorial, sino el que diariamente adivina cuáles son los titulares o las fotos de primera plana y es capaz de otorgarles la exacta jerarquía tipográfica que merecen. Su decisión tiene que ser rápida. Debe disparar desde la cintura porque no tiene tiempo de apuntar. Si acierta con frecuencia, el público buscará el medio hasta convertir su lectura en un hábito. Carlos tenía esa intuición periodística: era una especie de médium que conectaba con la gente de la calle.

...Lograba sacar lo mejor de sus subalternos. Su puerta siempre estaba abierta, aunque no tenía paciencia para los chismes o las intrigas...Había nacido para dirigir periódicos y el destino fue generoso con él.


​              

                 Adquiera el libro

                   

                    SER PERIODISTA
    LA VIDA Y LEGADO DE CARLOS M. CASTAÑEDA

             

             Donativo: $22 con franqueo
           

             Envíe su nombre y dirección a
                         
FECMC 
              1925 Brickell Ave. D-1108 
                   Miami, FL 33129

                    con su cheque

           o adquiéralo con tarjeta de crédito 

                   a través de PayPal



 







Castañeda, de origen cubano, fue creador de publicaciones tan exitosas como El Nuevo Día de Puerto Rico, El Nuevo Herald de Miami, La Prensa de Panamá y el Diario Uno de Mendoza, entre muchos otros. En este libro, el Maestro abunda sobre los diversos aspectos del oficio, desde la importancia del buen manejo del idioma, hasta la forma certera de impartirle fuerza al titular para que suscite en el lector el interés por la noticia. 

Otra faceta de su legado periodístico es la importancia que le concedió al aspecto visual, al que valoró tanto como el texto escrito. Castañeda consideraba el diseño, la fotografía, la ilustración, el uso de la gráfica y el correcto empleo de la fuente tipográfica, elementos inherentes a la comunicación de la noticia. 

En ocho páginas a color se presentan vivos ejemplos de su innovador diseño periodístico, además de las numerosas ilustraciones en blanco y negro que aparecen en el resto del libro. En Ser periodista, destinado a las nuevas generaciones, Castañeda brinda lecciones indispensables para ejercer con efectividad el oficio de ser periodista. 

Algunos pasajes escogidos del libro SER PERIODISTA